miércoles, 22 de junio de 2011

¿Menos da una piedra?

Puede ser  impacto o calma,  insignificante o  basamento  de todo, pobre o preciosa…
S. Freud dijo y me encanta: “El primer ser humano que  insulto a otro, en vez de lanzarle una piedra, fue el inventor de la civilización”
Nos lanzamos a darles un uso ” civilizado”,  incorporamos  "nuestras pedradas" al día a día.
El mercado nos  permite introducirlas en casa en forma  de pufs, de Smarin o alfombras Kiwi Piedras, del creador F. Cumellas.



Pero yo prefiero hacer con ellas :
Alzapaños: Con  piedras negras , enceradas, y atadas con cuerda rustica puedes recoger  tus cortinones de seda … si, si . Hay esta la ruptura y la clave del gesto. Contrastes y matices.




Contra el viento: piedras, cuerda y una pinza de la ropa. Mis #sujetamanteles para la terraza son así hace años. Eso sí  pinto la pinza en el  tono de la piedra o piedra y pinza engamadas con el mantel. 




Recuerdos de viaje:  adoquines de una calzada lisboeta sueltos,cantos de La Alberca,  piedras del nacimiento del Nervión…sobre una tablilla para oleo pintada de blanco las pego (la cuerda es para  coordinar con el resto) y les coloco unas etiquetas coquetonas con su origen, enmarcar y ¡listo!






Jugando y dibujando:  las piedras serán el cuerpo de unos patos, el caparazón de una tortuga, las jibás de un dromedario ¿una o dos? Un paseo con los niños, buscamos las piedras y  nos reímos pensando en  que dibujo se incluirán ¡inolvidable tarde!


Y finalmente esta puerta con sus bojes en espiral  y sus  bolas de piedra, mármol y musgo ¿no es de  no olvidar.




Tambien deberiamos recordar: Palabra y piedra suelta, no tienen vuelta.


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